Colección RUMI

Hace algunos años Sara viajó al Cuzco, Perú. Se emborrachó del azul del cielo andino, de las tramas y colores de vestimentas típicas, saboreó la cocina tradicional en mercados llenos de perfumes y aromas. Pero sobre todo se enamoró de sus piedras: en quechua RUMI significa piedra. Los muros de la ciudad de Cuzco se caracterizan por el uso de piedras que encajan cada una con su vecina, los ángulos perfectamente tallados a crear hermosos patchworks. Esta colección nace de una de las primeras experimentaciones con el metal: recortar diminutos cuadrados de plata texturizada, embutirlos, limarlos y soldarlos a un hilo de plata. Un trabajo de precisión y paciencia, donde los pensamientos se disipan hasta dejar el espacio al ejercicio de la creación pura.